LOS
ANGELES EN EL ESOTERISMO
Rafael,
Miguel, Gabriel y Uriel están identificados con los cuatro elementos
y los cuatro puntos cardinales, los cuales rigen. Los elementos y los
puntos cardinales forman una rueda, un círculo de gran poder y
magnetismo dentro del cual se encuentra el globo terrestre. El primer
punto cardinal es el Este, que es donde sale el Sol cada mañana, y
corresponde al elemento aire, regido por Rafael. Moviéndonos hacia
la derecha adentro de este círculo cósmico, según las agujas del
reloj y del Sol, llegamos al punto cardinal del sur, el cual
corresponde al elemento fuego, regido por Miguel.
Del
Sur pasamos al Oeste, donde se pone el Sol por las tardes, que
corresponde al elemento agua y es regido por Gabriel. Y del Oeste
pasamos al Norte, que corresponde al elemento tierra y es regido por
Uriel.
Si
visualizamos a la Tierra dentro de esta rueda solar, podemos ver que
los cuatro arcángeles están parados en los cuatro puntos cardinales
del planeta en forma de cruz. Cada uno de los arcángeles tiene sus
propios colores y atributos y una apariencia especial según la
antigua tradición mística.
Rafael
se viste de amarillo con reveses violeta. Representa al amanecer y se
describe como un adolescente muy bello de ojos azules y cabellos
rubios ensortijados que forman una aureola dorada alrededor de su
cabeza.
Miguel,
que sigue a Rafael en esta rueda cósmica, se viste de rojo y verde y
representa el color del mediodía. Miguel se describe como un hombre
joven de unos 25 años de edad. Su piel es clara con tonos dorados,
sus ojos son verdes y su cabello es rojo como una llama, espeso y
ondulado Y le llega hasta el cuello.
Gabriel
se viste de azul claro con reveses anaranjados. Representa a la
tarde. Aparenta una edad de alrededor de 35 años. Su piel es
tostada, sus ojos azul verde y su cabello bronceado le llega hasta
los hombros.
Uriel
es el ángel que cierra la rueda solar, el ángel de la tierra. Se
viste de cuatro colores: verde oliva, verde limón, ladrillo, marrón
oscuro o negro.
Representa
al anochecer. Su piel es morena, sus ojos castaños y su cabello
castaño oscuro, casi negro, le pasa de los hombros. Uriel es el
único de los cuatro arcángeles que tiene barba. Su barba es oscura,
espesa y rizada pero no larga. Representa una edad entre los 40 y 45
años.
Como
es fácil ver en esta descripción de los cuatro arcángeles, estos
van madurando en edad según pasamos de un punto cardinal a otro y su
apariencia física se va oscureciendo. Esto se debe a que la rueda
solar simboliza el día. Desde que amanece hasta que oscurece. Es por
eso que Rafael es rubio como el sol naciente y Uriel oscuro como la
noche.
MAGIA
CON ANGELES
La
Magia Angélica se basa en los axiomas y fundamentos de la Tradición
Mágica, acepto en parte operativa y en los resultados:
La
Magia Blanca persigue el bien; curar, sanar y desarrollar formas
arquetípicas favorables. Su fin es atraer la buena suerte y la
prosperidad, evocando a los cuatro elementos, así como a los
elementales y a entidades benéficas, operando para ello en el Astral
o Luz Astral.
La
Magia Angélica busca los mismos fines benéficos, pero evocando a
unas Entidades Celestiales cercanas a la Divinidad,- Los Ángeles- y
sin operar en el mundo astral. La magia Angélica se mueve en planos
celestiales sutiles de Luz, alegría, limpieza, gozo, positividad y
amor, infinitos.
La
Magia Angélica no puede ser utilizada para hacer el mal y atacar y
dominar a las personas en contra de su voluntad, porque de intentarlo
simplemente no funciona.
Quien
intente el mal a un semejante a través de la Magia Angélica no será
perjudicado y esta no se volverá en su contra, ya que la Magia
Angélica no conoce el mal ni es vengativa, por el contrario, el mal
deseado se convertiría en bien para las personas afectadas.
La
Tradición presenta a nuestro Ángel de la Guarda como una entidad
benéfica y protectora que nos acompaña durante toda nuestra vida
terrenal. Es un arquetipo universal que no debes de confundir con tu
ángel personal, ya que este ultimo te corresponde por tu fecha de
nacimiento y tiene un nombre que lo identifica al corresponder a uno
de los 72 Ángeles que componen la Jerarquía Angélica.
EL
GUARDIAN DEL UMBRAL
Según
la tradición los deseos promovidos por el ser humano durante su vida
se impresionan en la energía del mundo astral y aquellos deseos
llega a formar un tipo de entidad llamada artificial. Los
artificiales se crean como consecuencia de deseos múltiples pero que
tienen afinidad. Existen, pues, muchos artificiales pero entre todos
destaca el Guardián del Umbral.
Todos
los sentimientos innobles y bajas pasiones desarrollados por nosotros
mismos y por los demás hacia nosotros, constituyen una proyección
de nuestra personalidad impura sobre el astral, que da lugar a la
entidad artificial llamada El Guardián del Umbral, y que es el a
primera visión que el fallecido experimenta cuando, por sus malas
acciones, es atraído hacia las regiones bajas del Astral.
El
Ángel Custodio. De la misma forma que lo emanado de nuestra
personalidad impura produjo un artificial perverso, también nuestros
buenos deseos, nuestro altruismo y nuestra bondad, producen un
artificial opuesto al anterior llamado Ángel Custodio. Es la imagen
arquetípica de todo lo bueno producido por nosotros y destinado a
los demás.
Este
artificial se forma en las regiones altas del astral, conocidas como
zona celestial, en donde habitan las jerarquías angélicas. Esto da
lugar a que a este artificial se le asigne el atributo de angélico,
aunque no lo sea. La fuerza energética positiva de este artificial
es tal, que actúa como un ser de protección si lo invocamos.
RITUALES
CON LOS ANGELES
Ritual
para saber el nombre del Ángel Guardián
Debido
a que el ángel es una entidad cósmica de gran poder es aconsejable
prepararse mental y físicamente antes de contactarlo. Esto no es
superstición sino lógica. Toda energía que proviene del
inconsciente debe ser lo más pura posible para poder ser utilizada
de forma efectiva. Por esto se recomienda abstenerse de comer carnes,
de tener relaciones sexuales y de usar sustancias adictivas como
drogas, tabaco, alcohol o cafeína durante 24 horas antes de todo
ritual. Bañarse y vestirse de blanco es también aconsejable ya que
el color blanco es símbolo de la luz, donde está encerrado todo el
espectro solar. Quemar incienso, especialmente incienso y mirra,
ayuda en la concentración, como lo es la música suave y etérea.
Para
averiguar el nombre del Ángel Guardián de una persona se lleva a
cabo la purificación arriba indicada y se abre un libro al azar que
puede ser una Biblia o un diccionario. La persona debe enfrentar el
Este, que es donde sale el Sol y que simboliza las fuerzas positivas
y creativas del universo, y se concentra en lo que desea antes de
abrir el libro con los ojos cerrados. Colocar el dedo índice sobre
la página derecha y apuntar en un papel sin rayas la primera letra
de la palabra que está directamente debajo del dedo.
Esto
se hace tres, cuatro o cinco veces, dependiendo de la intuición de
la persona. Es decir, esta debe decidir si va a abrir el libro tres,
cuatro o cinco veces. Si decide abrir el libro tres veces, va a
apuntar tres letras; si decide abrir el libro cuatro veces, va a
apuntar cuatro letras; y si decide abrir el libro cinco veces, va a
apuntar cinco letras.
La
mayor parte de las letras que apunte, ya sean tres, cuatro o cinco,
van a ser consonantes, ya que existen más consonantes que vocales en
el alfabeto.
Si
escribe solo consonantes, procede entonces a colocar cualquiera de
las cinco vocales, a, e, i, o, u, en el orden que su intuición le
indique, entre medio de las consonantes. Si escribe una combinación
de vocales y consonantes, coloca las vocales donde se necesiten.
Luego que esto se ha hecho, se le añade el final "el " o
"on" al nombre que han construido, ya que la mayor parte de
los nombres de los ángeles tiene esta terminación, como Miguel,
Rafael, Gabriel, Sandalfón o Metratón. Por ejemplo, si las letras
que se apuntan son H R M, se le pueden añadir dos A y una I para
componer el nombre: HARAMIEL. Ese es pues el nombre del Ángel
Guardián de esa persona. Por otra parte, si las letras que se
apuntaron son DGALU, se le añade una sola vocal, como la I, para
hacer el nombre DIGALUEL. Si escogen cuatro letras como A T R Z. se
le puede añadir una I y la terminación ON, para formar el nombre
ATRIZON, o el terminar EL para formar ATRIZEL. Esto es algo que la
persona misma decide, guiada por su intuición y su propio Ángel
Guardián que le revela de esta manera su nombre. Una vez que se sabe
el nombre, se da gracias a Dios y a sus ángeles y se termina el
ritual. Ya la persona sabe cómo llamar a su Ángel Guardián en
cualquier momento que lo necesite.
RITUAL
PARA INVOCAR A LOS ANGELES PLANETARIOS
Los
ángeles planetarios rigen, de acuerdo a la tradición Angelical, los
siete planetas de la antigüedad entre los cuales estaban incluidos
el Sol y la Luna, ya que Neptuno, Urano y Plutón no fueron
descubiertos hasta siglos más tarde. Estos ángeles son los Siete
Príncipes que están frente al Trono de Dios y se identifican con
las siete estrellas creadas por Dios al comienzo de la Creación.
Cada
ángel rige ciertos intereses humanos y tiene ciertos atributos que
se le han adjudicado desde hace muchos siglos, como planetas,
colores, números, metales, días, inciensos, piedras, y muchas cosas
más.
1.
Miguel. Rige el domingo, el Sol, la abundancia, el dinero, la
iluminación espiritual, el poder mental, todos los jefes o
ejecutivos, el poder y el crecimiento; el color amarillo o dorado; el
número ó; el árbol de pino y el roble; los inciensos son, el
copal, la vainilla, la canela y heliotropo; las plantas son el
laurel, el muérdago, la manzanilla y la flor de girasol o crisantemo
amarillo; las piedras son el peridoto, el sardonyx, el rubí, el
diamante, la citrina, el ojo de tigre, el ámbar y el topacio. El
elemento es el fuego, el metal es el oro y el signo es leo
2.
Gabriel. Rige el lunes, la Luna, las aguas, la intuición, los
sueños, las mujeres, los viajes cortos, los cambios. El color es el
violeta o el plateado; el número es el 9; el árbol es la palma de
coco y el sauce llorón. Los inciensos son el alcanfor, el lirio de
Florencia, ylang-ylang, el galbanum, el jazmín y el eucalipto; las
plantas son todos los lirios blancos o púrpuras, las calabazas y los
melones, las habichuelas y el boniato; las piedras son la piedra de
la Luna, el berilio y la Alejandrita. El elemento es el agua. El
metal es la plata. El signo es Cáncer.
3.
Kamael. Rige el martes, el planeta Marte, la energía, la guerra, las
dificultades, las personas contrarias, la ira, la destrucción, la
cirugía, el magnetismo, la fuerza de voluntad; el color es el rojo;
el número es el 5; el árbol son la caoba y el higo; los inciensos
son la asafétida, la sangre de dragón, el tabaco en polvo, la
menta, la mostaza en polvo y el comino; Las plantas son todas las
espinosas, como el cacto, además del diente de león, Juan
conquistador, jengibre y bambú. Las piedras son el rubí, el
granate, la piedra de la sangre, el rodocrosita y la ágata roja.
Elemento tierra; metal hierro, nickel, acero y polvo imán. Los
signos son Aries y Escorpión.
4.
Rafael. Rige el miércoles, el planeta Mercurio, las enfermedades,
los negocios, los papeles, los libros, los contratos, los juicios,
los viajes, la compra y venta, los vecinos, la literatura. El color
es naranja; el número es el 8; el árbol es el de almendro y de
magnolia; los inciensos son el anís, la goma arábiga, el sándalo,
la lavándola y el estoraque; las plantas son la mejorana, los
helechos, la ruda, la mandrágora, y el perejil; las piedras son el
ópalo de fuego, la cornelia y el agate. El elemento es el Aire. El
metal es el azogue y el aluminio. Los signos son Géminis y Virgo.
5.
zadkiel. Rige el jueves, el planeta Júpiter, la abundancia, la
prosperidad, el triunfo, los viajes largos, las visiones, la
expansión, la generosidad, los bancos, los prestamos y el juego; el
color es azul eléctrico; el número es 4; las plantas son el árbol
de roble, el cedro y el pino; inciensos son el tabonuco, los clavos,
la zarzaparrilla y el hisopo; las plantas son la salvia y la
mejorana; las piedras son el zafiro, el azurito, el sodalito, el
lapislázuli, la amatista, la turquesa, el labradorito, la
aguamarina, la piedra de rayo y los meteoritos. El elemento es el
Fuego. El metal es el estaño y el zinc. El signo es Sagitario.
6.
Anael. Rige el viernes, el planeta Venus, el amor, el matrimonio, las
artes, la música, los placeres, la gente joven, la belleza, el lujo,
el placer, la alegría, los bailes y las reuniones sociales; el color
es el verde esmeralda; el número es 7; las plantas son el árbol de
manzana, de pera, de cereza, de naranja y de limón; los inciensos
son benjuí, o valeriana, o sándalo, o canela, o lavándula o
estoraque; las plantas son la verbena, el mirto, las rosas rojas, el
tulipán y los hibiscos; las piedras son la esmeralda, el ópalo, la
malaquita, el jade, el cuarzo rosa, el rodocrosita, la crysocola, la
amazonita y la piedra de pavo real. El elemento es el Aire. El metal
es el cobre y bronce. Los signos son Tauro y Libra.
7.
Cassiel. Rige el sábado, el planeta Saturno, los ancianos, las
herencias, la agricultura, los bienes raíces, las deudas, las
propiedades, la muerte y los testamentos; el color negro o azul
merino; el número 3; las plantas son el árbol de ciprés y el
álamo; los inciensos mirra, pacholí y acacia; las plantas son la
violeta, la verdolaga, la belladona, y los lirios blancos; las
piedras son el ónix, el obsidio, la hematita, el azabache. El
elemento es la Tierra. El metal es el plomo. El signo es Capricornio.
Es
importante notar que estas correspondencias y atributos les son
adjudicados a los ángeles en la magia planetaria. Según la
astrología los ángeles que rigen a los signos zodiacales varían en
algunos casos. El signo de Escorpión, por ejemplo, lo rige Azrael en
la astrología; a Piscis lo rige Asariel; y a Acuario lo rige Uriel.
Según la Cábala y el Árbol de la Vida, los ángeles Miguel y
Rafael intercambian sus regencias y Miguel es asociado con la esfera
de Mercurio mientras que Rafael es asociado con la esfera del sol.
Rafael es conocido como el ángel que se para en el medio del Sol y
como el médico divino. Miguel, por otra parte, es el ángel de Leo,
que es regido por el Sol. Es por eso que estos dos ángeles se
invocan juntos en rituales de magia solar muy elevada. Las
diferencias entre los atributos otorgados a los ángeles en la magia
planetaria y la magia cabalística no deben confundir al practicante,
ya que este debe utilizar los atributos de cada sistema, ya sea el
planetario o el cabalístico, según el ritual indique.
EL
RITUAL PLANETARIO
Para
invocar a los ángeles planetarios para pedir su energía y conseguir
algo que se desea, se determina primero cual de los ángeles
planetarios rige el deseo de la persona. El ritual se lleva a cabo en
el día regido por el ángel, en una de las horas regida por su
planeta según la tabla que les di anteriormente' Estas horas son la
una de la mañana, las ocho de la mañana, las tres de la tarde y las
diez la noche del día escogido. La persona lleva cabo la
purificación indicada anteriormente por 24 horas. Visualiza un
circulo de luz alrededor, que se extiende de Este a Este de Ia
habitación, rocía un poco de agua de sal alrededor del circulo para
purificarlo de influencias negativas y pasa un poco del incienso del
ángel, moviéndose siempre de derecha a izquierda según las
manillas del reloj, para establecer el flujo de las energías
síquicas que se mueven de forma solar.
En
el punto Este debe colocarse una vela amarilla, en el Sur una vela
roja, en el Oeste una vela azul, y en el Norte una vela verde. Como
símbolos de los cuatro elementos, que son aire, fuego, agua y
tierra. Esto es importante porque todo lo que existe está basado en
estos cuatro elementos y ayuda en la manifestación de lo que se
desea.
La
persona que lleva a cabo el ritual debe estar vestida de blanco o del
color del ángel pararse sobre un paño del color del ángel sobre
ese paño debe colocar algunas de los atributos del ángel, como
algunas de sus plantas, su metal y piedras que le corresponden. Esto
ayuda a establecer un eslabón con el consciente que reconoce el
significado de los atributos como perteneciéndoles a ese ángel,
haciendo más fácil la comunicación con este. También sobre el
paño debe colorarse una pequeña copa de vino dulce y un anicito
dulce o bizcochito. Cuando está todo listo, la persona se para
frente al Este y dice lo siguiente:
En
el nombre del Gran Arquitecto del Universo, por quienes ambos hemos
sido creados, te invoco en paz y amor, Gran Arcángel.
Aquí
se pronuncia el nombre del ángel que rige lo que se desea, para que
esto que deseo (mencionarlo que se desea) y que tu riges, sea
realizado en el mundo material, de forma positiva y natural, para mi
mayor provecho y sin peligro alguno para mí o para nadie.
Esto
se repite luego en el punto Sur y el Este y se dice:
Que
este pan que te ofrezco ayude a manifestar lo que te pido con
prosperidad y alegría en el mundo material.
Cuando
se regresa de nuevo al Este, se repiten las palabras de nuevo y se
come el pan con reverencia y gratitud, visualizando mientras se come
que lo que se ha pedido ya está realizado. Luego se levanta la copa
de vino y se le reza de la misma manera en los cuatro puntos
cardinales y se dice:
Que
este vino que te ofrezco ayude a manifestar lo que te pido con
prosperidad y alegría en el mundo material.
Cuando
se regresa al Este, se repiten las palabras y se toma el vino con
igual reverencia y gratitud, de nuevo visualizando lo que se desea
como si ya lo hubieran recibido.
Luego
se recogen todos los atributos, se envuelven en el paño y se meten
debajo del colchón de la cama o en un sitio que sea visible a diario
a la persona, pero que nadie más pueda tocar.
Antes
de salir del círculo, se dan las gracias a Dios y al ángel en los
cuatro puntos cardinales y se visualiza como este desaparece dejando
en su lugar una gran paz en el ambiente. Las velas se apagan y se
tiran.
Este
ritual es de gran eficacia y si se hace con fe y determinación, lo
que se pide se alcanza al poco tiempo y de una forma tan natural, que
les va a hacer pensar que no fue el ritual lo que lo logró sino un
proceso enteramente natural. Esto se debe a que todo lo que se
visualice y se consigue a través del inconsciente es un acto muy
natural que establece relaciones armoniosas con las leyes cósmicas,
a través de las cuales lo que se pide es realizado.
La
música durante el ritual ayuda a la concentración y a llevar a la
persona a un estado más elevado y místico. Por esto se sugiere
escuchar música etérea, que sea vivificante y a la vez excelsa,
durante esta invocación. La música de la Nueva Era es ideal para
este tipo de ritual, de las cuales hay muchas y muy bellas en el
mercado.
Es
importante que recuerden que durante toda invocación o ritual a los
ángeles, la Luna debe estar creciente; es decir, entre Luna Nueva y
Luna Llena.
Esto
se debe a que durante la Luna Creciente hay mas energías positivas a
nuestro alrededor, las cuales son beneficiosas para el resultado
eventual del ritual, mientras que la Luna Menguante, al perder luz,
crea energías negativas a nuestro alrededor que son conductivas a
retrasos y a resultados negativos en todo ritual.
RITUAL
DEL ANGEL GUARDIAN
Este
ritual es más bien una meditación durante la cual se trata de
establecer contacto con el ángel guardián. Como siempre la persona
se purifica por 24 horas. Luego se viste de blanco y se sienta en el
piso frente al Este con las piernas cruzadas en posición yoga. A su
alrededor coloca cuatro cuarzos blancos de punta en forma de cruz,
uno al frente, uno detrás, y uno a cada lado, los cuales ha limpiado
de antemano, poniéndolos en agua de sal de mar por 24 horas, luego
enjuagándolos y colocándolos al sol por seis horas para
re-energizarlos. Estos cuarzos no se programan para que estén libres
y puedan canalizar energías sin restricción alguna. Al frente de la
persona debe haber un vaso o copa de agua de manantial. Detrás de la
copa se pone una vela corta blanca encendida. Enseguida se respira
profundamente por la nariz, se aguanta la respiración contando hasta
6 y se exhale por la boca. Esta respiración, que se conoce en yoga
como pranayama, se repite seis veces para relajar el cuerpo y
prepararlo para la meditación. Después de las pranayamas, se
visualiza un rayo de luz que sale del cuarzo que está al frente, el
cual se extiende hasta el cuarzo que está a la derecha y de ahí
pasa al cuarzo que está detrás y de éste al que está a la
izquierda, terminando por fin en el frente de nuevo. Esto forma un
círculo de luz brillante que pasa a través de los cuatro cuarzos.
Luego se deja la mente en blanco y se mira a la llama de la vela a
través de la copa de agua, contando hacia atrás en voz alta del
diez al uno. Esto pone a la persona en estado alfa, que es el estado
de trance leve que se usa para contactar a las energías del
inconsciente. De inmediato se cierran los ojos y se visualiza la
llama de la vela sobre el entrecejo. Tan pronto se visualiza la llama
se comienza a invocar al ángel, cuyo nombre ya se ha averiguado. El
nombre del ángel se pronuncia en voz alta siete veces lentamente con
los ojos cerrados. Según va repitiendo el nombre del ángel, la
persona va a sentir que su conciencia se va elevando por encima de su
cuerpo hasta quedar unas pulgadas sobre este. Esta es una sensación
de levitación aparente que no afecta el cuerpo en sí, sino a la
mente del individuo. Cuando termina de repetir el nombre del ángel,
si ha hecho la meditación de forma concentrada, la persona va a
sentir la presencia del ángel como una gran fuente de luz y amor que
la rodea y permea su esencia llenándola de una paz y una felicidad
indescriptible. En este estado de éxtasis, va a recibir uno o más
mensajes del ángel los cuales llegan a su mente como si una voz
interior le estuviera hablando. Esto se conoce como la conversación
con el Ángel Guardián. La persona en estos momentos puede hacerle
preguntas a su ángel, quien las va a contestar la energía del ángel
permanece solo por unos momentos con la persona y luego se va a ir
dopando poco a poco. Cuando el ángel se va, la persona siente que va
descendiendo de nuevo a su cuerpo. Cuando esto sucede, cuenta de
nuevo, pero esta vez del uno al diez. Al llegar al diez, abre los
ojos y el ritual ha terminado. Puede entonces apagar la vela y
recoger los cuarzos, visualizando que el círculo de luz se
desvanece. Los cuarzos se guardan para usarlos de nuevo en rituales
similares. El agua se puede tomar ya que está llena de grandes
energías positivas. Este es un ritual evocativo muy sencillo pero
muy poderoso, el cual deja la persona en un estado de paz muy grande
que dura a veces por muchos días. Es recomendable tener un cuaderno
a la mano para escribir cualquier mensaje que se reciba del ángel
durante el ritual.
PARA
AYUDAR A OTRA PERSONA A DISTANCIA
Antes
de tratar de invocar a un ángel para ayudar a otra persona, es
importante recordar que todo ser humano tiene libre albedrío y que
no nos está permitido involucrarnos en su vida para tratar de
cambiarla sin su permiso. Se puede enviar energía Angelical a
alguien que está enfermo, que tiene problemas graves o que está
pasando por una crisis severa para que esta energía le ayude a
trascender esa enfermedad o crisis por sí mismo. Pero no se debe
usar energía Angelical para que esta persona haga algo que nosotros
creemos que debe hacer o queremos que haga y que la persona no haría
por sí misma, ya que esto es infringir en su derecho de libertad de
acción.
Una
vez que estén seguros de que su intención es la de ayudar y no de
obligar a una persona, pueden llevar a cabo el ritual Angelical para
enviar energías a esta.
Este
ritual requiere una foto reciente de la persona. La foto se coloca
sobre un espejo redondo colocado a su vez sobre un paño de seda o de
satén blanco. Se escoge uno de los siete ángeles regentes
planetarios, dependiendo del problema de la persona. Por ejemplo, si
la persona está enferma se puede utilizar a Miguel, regente del Sol
en el sistema planetario, el cual es el origen de la vida y fuente de
la salud, o a Rafael que es el ángel que sana, conocido como el
médico divino.
Si
el ángel que se escoge es Rafael, se rodea la foto con ocho velas
color naranja, ya que el número ocho y el color naranja son
atributos planetarios de Mercurio y de Rafael. Si se escoge a Miguel,
se usan seis velas amarillas porque este es el color asociado con el
Sol y el seis es su número cabalístico. Sobre la foto se coloca una
de las piedras asociadas con ese ángel para ayudar a establecer
contacto con él. Se cierran los ojos y se visualiza a la persona
sana y llena de alegría. Tan pronto se visualiza a la persona, se
repite el nombre del ángel varias veces, dependiendo de su número.
Si es Miguel se pronuncia su nombre seis veces; si es Rafael, ocho
veces. Esto ayuda a canalizar la energía del ángel hacia esa
persona. De inmediato se abren los ojos y se visualiza un rayo de luz
que procede del ángel hasta la piedra que esta sobre la foto, cuya
energía penetra a través de la imagen de la persona hasta el espejo
que se use para enviar la energía a ésta. Este ritual se debe
llevar a cabo en el día asociado con el ángel, a la una o a las
ocho de la mañana, a las tres de la tarde a las diez de la noche,
que son las horas angelicales de cada día. Este ritual ayuda
grandemente a la persona y se puede repetir varias veces para
multiplicar sus energías y esta pueda resolver su problema por sí
misma. Si deciden repetir el ritual, recuerden que solo lo pueden
hacer una vez por semana, ya que solo puede ser hecho en el día
regido por ese ángel. Es recomendable dejar la foto sobre el espejo
con la piedra encima mientras la persona resuelve su problema.
MEDITACION
PARA EL PLANETA
Cada
día nos enteramos a través de los periódicos, la radio o la
televisión de los desastres continuos que azotan a nuestro planeta.
Las guerras y luchas entre los distintos gobiernos se proliferan
alrededor del mundo; los crímenes, las epidemias, los desamparados,
las tragedias, los accidentes, y los desastres naturales nos rodean
continuamente. Los ángeles son fuentes in agotables de amor y de
energía que pueden ayudar a aliviar y a sanar estas condiciones, que
son el resultado del desbalance de energías cósmicas a nuestro
alrededor.
Uno
de los rituales más efectivos y hermosos que se pueden llevar a cabo
con la ayuda le los ángeles es el que se hace para enviar energías
positivas a la Tierra.
Este
ritual requiere un globo terrestre o un mapa del mundo, el cual se
coloca en el suelo; sobre un paño blanco. Alrededor del globo del
mapa se encienden siete velas en los colores de los ángeles
planetarios: amarilla por Miguel; violeta por Gabriel; roja por
Kamael; naranja por Rafael; azul eléctrico por zadkiel; verde por
Anael; y azul oscuro por Cassiel. El ritual se lleva a cabo durante
siete días, empezando en domingo.
La
persona se purifica como antes les he explicado y se viste de blanco.
Tome
entre sus manos un cuarzo blanco de punta fina el cual ha sido
limpiado según instrucciones previas y se sienta frente al Este.
Lleve a cabo seis pranayamas ya descritas y proceda a quemar un poco
del incienso Miguel que rige el domingo. Ahora, encienda la vela
amarilla y diga:
"Bien
amado Arcángel Miguel, regente del domingo, en nombre del Creador
del Universo te pido que envíes tus energías celestiales al planeta
Tierra que tan necesitado esta de Angelical ayuda".
A
continuación, visualizar un rayo de luz divina descendiendo del
infinito hasta el cuarzo y de este al globo o mapa terrestre,
enviándolo con sus destellos deslumbrantes. La visualización se
mantiene por varios minutos.
Luego
se deja que la luz se desvanezca poco a poco. Tan pronto se haya
desvanecido todo, se apaga la vela. Se dan las gracias a Miguel por
su presencia y se termina el rito.
Al
día siguiente, lunes, se repite todo nuevo pero se encienden las
velas, amarillas por Miguel y violeta por Gabriel y se invoca a
Gabriel con las mismas palabras. Se visualiza la luz que baja hasta
el cuarzo y de este a la Tierra.
El
ritual se continúa todos los días de la Semana cada día
encendiendo todas las velas anteriores, más la vela del ángel de
ese día. Al cual se invoca de la misma manera.
El
sábado, que es el último día del ritual, se encienden sodas las
velas y esta vez, se dejan terminar y no se apagan. Este ritual es de
gran beneficio para el planeta y si suficientes personas lo llevaran
a cabo a menudo, muchas de las desgracias que lo azotan serian
evitadas.
Ritual
con los ángeles de los cuatro elementos
Este
ritual se lleva a cabo al aire libre y se hace para restablecer
contacto con la naturaleza a través de sus cuatro elementos: aire,
fuego, agua y tierra. Los ángeles de los cuatro elementos son: Aire:
Rafael: Fuego: Miguel; Agua: Gabriel; y Tierra: Uriel.
ELEMENTO
AIRE
El
ritual del aire se hace un día miércoles en lo alto de una colina o
montaña donde haya bastante viento. Este ritual se hace con un grupo
de tres o más personas para que sea más eficaz, aunque puede ser
hecho por una sola persona.
Las
personas que toman parte en el ritual deben vestir de blanco o
naranja. Todo lo que requiere es que todos los participantes ciñan
coronas hechas con flores anaranjadas, como crisantemos, claveles o
rosas y carguen un pañuelo color naranja y una varita de incienso de
sándalo o de lavándula. También se les aconseja cargar consigo una
de las piedras regidas por Rafael.
Las
personas se toman de la mano y forman un círculo. Así unidas den la
vuelta al círculo ocho veces llamando en voz alta a Rafael. A la
octava vuelta se detienen y encienden las varitas de incienso, las
cuales alzan en alto ya que representan el elemento aire.
La
persona que dirige el ritual dice lo siguiente con voz pausada y las
demás repiten sus palabras:
Bien
amado Rafael, regente del elemento aire, pedimos tu presencia en
estos momentos entre nosotros para que el poder de tu sagrado
elemento nutra y vivifique nuestros cuerpos y nuestros espíritus en
nombre del Creador de Universo.
En
este momento los pañuelos se alzan hacia arriba y se revoletean para
que floten en el viento. Generalmente, si el ritual es hecho con
poder y concentración, el viento aumenta de forma muy marcada al
hacer esto.
Personas
que han llevado a cabo este ritual han tenido la experiencia de que
el viento ha aumentado de tal forma hasta llegar a tomar fuerzas casi
huracanadas.
Cuando
el viento arrecie, todos se quitan las coronas y deshojan las flores
en el aire, diciendo:
Bienvenido
Rafael, tuya es la corona y tuya es la gloria.
Las
coronas también se tiran a volar con el viento. Después todos se
sientan en el suelo y comparten bizcochos y vino dulce. Este es uno
de los rituales más poderosos y vivificante de los que se hacen con
los ángeles de los elementos y todos los que participan en él
mantienen una gran energía y vitalidad durante el resto de la
semana.
ELEMENTO
FUEGO
Este
es un ritual solitario y se hace en tierra plana, donde no haya mucha
vegetación. Para esto se requiere una vela de las que no se apagan
en el aire, de las que se usan para alejar mosquitos y que se
encienden al aire libre.
La
persona debe vestir de rojo y cargar una de las piedras regidas por
Miguel. Se sienta frente al sur, que pertenece al elemento fuego y a
Miguel, y enciende la vela, cuya base se en tierra en el suelo. Luego
realice seis pranayamas, concentre su vista en las llamas de la vela
y dice lo siguiente:
"Bien
amado Miguel, regente del elemento fuego, te invoco en estos momentos
para restablecer contacto contigo y con tu elemento para que este me
de las energías necesarias para llevar a cabo mi misión en la
Tierra. Te pido esto en amor y paz, en nombre del Creador del
universo".
En
estos momentos, la persona visualiza que entra al centro de la llama
hasta que esta la rodea por completo. La visualización debe ser lo
suficientemente fuerte para que la persona sienta el calor
regenerador del fuego nutriendo todo su organismo, su mente y su
espíritu. Una vez dentro de la llama, sentir la presencia del gran
arcángel que se acerca y la envuelve con una luz inmensa. Permanecer
en este abrazo Angelical por todo el tiempo posible. Luego regresar
mentalmente al mundo material, y a la luz de la llama, comerse un
panecito dulce o un bizcochito y tomar una copita de vino dulce
Durante estos rituales siempre se come y se toma algo para anclar las
fuerzas del ángel. Después se apaga la vela en el suelo sin
soplarla. Este ritual da una gran energía a la persona y es
especialmente recomendado para individuos que se sientan débiles o
que estén enfermos.
ELEMENTO
AGUA
Este
ritual se lleva a cabo en la playa, frente al mar. La persona debe
vestir de violeta o de plateado y cargar una de las piedras de
Gabriel, preferiblemente una piedra de la Luna. De pie frente al
Oeste, abrir los brazos y decir estas palabras:
"Bien
amado Gabriel, regente del elemento del agua, todo ser viviente en la
Tierra procede del mar, que es la madre de la vida.
Yo
te invoco en este momento, en nombre del Creador del Universo, y te
pido que me des un poco de tu radiante energía celestial para que mi
vida fluya, serena y pacífica, como el mar en calma".
Una
vez dicho esto, entrar al mar hasta que solo los pies sean bañados
por las olas. Abrir los brazos de nuevo y sentir como de las aguas
del mar sube hacia ustedes una inmensa luz que inunda todo su ser y
los llena de un profundo amor y regocijo. Amar al mar como su madre
espiritual y sentir que sus aguas les acarician los pies como un beso
maternal. Sentir la presencia Angelical de Gabriel rodearlos de una
gran ternura. Generalmente, cuando se hace este ritual, las aguas del
mar suben más allá del límite de su marea y por esto no se debe
entrar al agua más allá de los tobillos.
Este
ritual da una gran paz la cual permanece con la persona por largo
tiempo. Después salir del mar, se debe comer el bizcochito y tomar
la copa de vino, frente a las aguas.
ELEMENTO
TIERRA
Este
ritual se lleva a cabo en un bosque o en un sitio donde haya muchos
árboles, como un bosque. Es excelente para personas que están
deprimidas, nerviosas o débiles. La persona que hace el ritual debe
vestir de verde y cargar la piedra verde como un jade o una
malaquita, que también le pertenecen a Uriel. Debe llevar consigo
una canasta con migajas para los pájaros y nueces para las ardillas.
Manzanas y otras frutas deben formar parte de esta ofrenda a la
naturaleza y sus criaturas. Una vez en el bosque o parque, se escoge
un árbol grande, de tronco ancho, como un roble o un pino, y a sus
pies se extiende un pañuelo verde, donde la persona se sienta, con
su espalda contra el tronco del árbol.
Una
vez sentada, se relaja y hace seis pranamas y dice lo siguiente:
"Bien
amado Uriel, regente del elemento Tierra, en nombre del Creador del
Universo, te invoco para que viertas sobre mi espíritu atribulado
por las pruebas de la vida, tu divina esencia regeneradora, para que
según crecen las plantas de la madre Tierra, así crezca mi espíritu
en serenidad, paz, y salud física, mental y espiritual".
Cerrar
los ojos y visualizar una inmensa luz que desciende del infinito
sobre el árbol, y a través del tronco de este hacia el cuerpo de la
persona.
Sentir
la gran energía vivificante y generosa del árbol extenderse por
todo su cuerpo, su mente y su espíritu. En breves momentos, sentir
la presencia sublime del gran arcángel envolverlos en su manto de
amor divino. Permanecer en este abrazo celestial por el mayor tiempo
posible. Luego sacar las ofrendas de la canasta y tirarlas a su
alrededor sin moverse de su posición debajo del árbol. Ahora diga
lo siguiente:
"Bien
amada Madre Tierra, según yo nutro a tus criaturas, nútreme tu a mí
con tu gran amor y compasión. Cura mi cuerpo y mi espíritu y
lléname de tus amplias energías cósmicas".
Comer
el bizcochito y tomar el vino y llevarse el pañuelo y la canasta al
terminar el ritual. El resultado de este ritual es una gran
estabilidad y paz que ayuda a fortalecer grandemente el sistema
nervioso central de la persona.
BAÑOS
LUSTRALES DE LOS ANGELES
Un
baño lustral es un baño ritualístico que se lleva a cabo con
algunas de las plantas o flores asociadas con los ángeles
planetarios y sus colores en su día especifico.
Las
plantas se colocan en una bolsa grande del color asociado con el
ángel. Se llena la bañera con agua bastante caliente y se le añade
color vegetal para teñir las aguas del color del ángel planetario
escogido. Hay en el mercado baños de colores terapéuticos que se
usan en la terapia de color y que son parte de la Nueva Era. Estos
han sido creados para usar en baños lustrales para que la persona
reciba en su aura el color que más necesita. Estos baños de colores
son perfectos para los baños de los ángeles. Una vez que el baño
ha tomado el color regido por el ángel, se sumerge la bolsa con las
plantas o flores adentro de este. También se le puede añadir al
baño uno de los perfumes de incienso asociados con el ángel.
La
persona entra en el baño y flota sobre las aguas varias velas
flotantes en forma de flores. Estrellas blancas que son comunes en el
mercado, en el número perteneciente al ángel. Luego enciende un
poco de incienso del ángel escogido, se relaja y comienza a
invocarlo mentalmente y a pedir que a través de sus energías el
baño limpie y nutra el aura de la persona. Visualizar que la luz de
las velas llena la bañera de luz y que esa luz, junto con el poder
de las plantas, la penetra por todos los poros. Permanecer en el baño
por medía hora y luego vaciar el agua, visualizando que con el agua
se van por el desagüe todos los problemas y dificultades que puedan
estar enfrentando. Al salir del baño, se da las gracias al ángel y
se enciende una vela de su color.
AMULETOS
DE LOS ANGELES
El
amuleto Angelical se prepara en una bolsita del color del ángel
planetario y lleva en su interior varias de sus piedras, su metal,
sus plantas y un poco de uno de sus inciensos. Se lleva a cabo en el
día regido por el ángel y en una de las horas planetarias ya
mencionadas. Luego de ser preparado se debe purificar en los cuatro
elementos. Esto se hace de la siguiente manera.
Primero
se pasa la bolsita por el humo del incienso del ángel, el cual
simboliza el elemento aire y se dice:
En
nombre del gran Arcángel Rafael yo te consagro en el elemento aire.
Luego
se pasa rápidamente por encima de la llama de una vela roja como
símbolo del elemento fuego y se dice:
En
nombre del gran Arcángel Miguel yo te consagro en el elemento fuego.
Luego
se rocía con un poco de agua de manantial y se dice:
En
nombre del gran Arcángel Gabriel, yo te consagro en el elemento
agua.
Y
por fin, se coloca sobre un poco de sal de mar y se dice:
"En
nombre del gran Arcángel Uriel, yo te consagro en el elemento
tierra.
La
sal es comúnmente reconocida como un símbolo del elemento Tierra.
Es
importante recordar que todos estos rituales, incluyendo los baños y
los amuletos, se deben hace en Luna creciente para mayor eficacia".
EL
RITUAL DE HAGIEL
Este
es un ritual de evocación muy conocido y lo doy aquí recordándoles
que solo es recomendable para aquellas personas con espíritu recio,
que no se atemorizan fácilmente. No, es para los nerviosos ni los
impresionables. Es un ritual para el amor, pero no para obligar a
alguien a que los ame a la fuerza. Esto no pertenece al ámbito de
los ángeles, donde la voluntad humana es altamente respetada como
regalo divino. Para eso existe la magia natural o básica, donde solo
existe la voluntad de la que la práctica. Este ritual es para saber
lo que es el amor, como sentirlo y hacerlo sentir a otras personas,
sin doblegar libre albedrío.
Varias
versiones de este ritual han sido publicadas en varios libros, pero
su creador original fue el gran ocultista alemán, Franz Bardón. La
versión que voy a dar aquí ha sido simplificada para una audiencia
con poca o ninguna experiencia en la llamada magia Angelical o
planetaria.
Los
ingredientes del ritual son los siguientes:
*
un incensario con un carboncito encendido.
*canela
en polvo.
*un
bombillo verde colgando en el medio de la habitación.
*una
varita mágica con punta de cristal, comunes en la Nueva Era.
*un
pedazo de papel verde cortado en forma de heptagonal (siete lados) en
el cual se ha dibujado con tinta verde el sello de Hagiel de
alrededor de 7 pulgadas de largo (unos l6 centímetros.).
*una
túnica verde.
*un
collar hecho por la persona de un alambre de cobre del cual cuelga un
jade o una malaquita.
Un
pedazo de tela verde cortada en forma de triangulo de alrededor de
tres pies de largo l metro.
El
ritual se celebra un viernes a las diez de la noche, en Luna
Creciente. La persona empieza por purificarse por 24 horas como ya
les he indicado. Se baña y se perfuma con un poco de aceite o
esencia de canela.
Se
viste con una túnica verde y se coloca el collar de cobre con el
jade o malaquita al cuello. Enciende el bombillo verde que es la
única iluminación que debe tener el cuarto, el cual debe estar
completamente impregnado de luz verde, sin la cual no puede funcionar
el ritual. Procede a rociar un poco de agua con sal alrededor de la
habitación para purificarla de influencias negativas. Al Este del
circulo coloca el triangulo de tela verde y en el centro pone el
papel con el sello o sigilo de Hagiel. En cada punta del triangulo
coloca una vela verde para altar mayor energía a la visualización.
Al mismo tiempo se coloca la canela sobre el carboncito que ya debe
estar encendido.
No
se use mucha canela para evitar un acceso de tos durante el ritual.
El
incensario se pasa alrededor del círculo de Este a Este de nuevo.
Ahora
la persona tome la varita mágica en la mano derecha, la cual ya ha
sido consagrada de antemano en los cuatro elementos, según se
purifican los talismanes de los ángeles. Con la varita en la mano,
la persona apunta hacia el Este y traza con su imaginación un
círculo de luz alrededor del cuarto, también de Este a Este, en
nombre del Creador, pidiendo que ninguna influencia oscura pueda
penetrar en el cuarto. Siempre con la varita en la mano derecha
camina hacia el triangulo y sigue con la punta de la varita el diseño
del sello de Hagiel que está inscrito sobre el heptágono.
Luego
regresa al centro del circulo y de frente al triangulo, comienza a
evocar a Hagiel para que se manifieste visiblemente en este. La
primera vez la invoca siete veces mentalmente, visualizando como esta
desciende de su esfera de Venus hasta el triangulo. La evocación se
hace con fuerza y sin temor. La segunda vez la evoca en voz baja,
casi inaudible, también siete veces. La tercera vez la invoca en voz
alta, siete veces, pidiéndole que se materialice visiblemente dentro
del triangulo. Durante todo el tiempo la varita debe estar apuntando
hacia el triángulo. Si la persona ha seguido todos los pasos del
ritual con exactitud y con gran fuerza de voluntad, la imagen de
Hagiel va a comenzar a hacerse visible en el triangulo. Como les he
explicado anteriormente, esta imagen es una proyección mental de la
persona que lleva a cabo el ritual y es muy real.
Hagiel
se presenta como una mujer muy bella con cabellos color rojo como el
tomate, piel blanca como la leche, vestida con una túnica verde con
adornos dorados. Sobre la cabeza lleva una corona real de tonos
cobrizos. Su voz es musical y su actitud gentil y amable. La
impresión causada por una manifestación de este tipo es
naturalmente estupefaciente, sobre todo la primera vez que se tiene
la experiencia. Pero es importante permanecer serenos y continuar con
el ritual. En estos momentos, se le hace a Hagiel la petición que se
desea. Si ella accede a lo que se le pide, es seguro que lo que se
desea se convierte en realidad.
Si
Hagiel no aparece en el triangulo, no ha habido suficiente fuerza en
el ritual, pero algún tipo de fenómeno se va a hacer sentir, como
ruidos o músicas extrañas, vibraciones u oscilaciones de la luz.
Esto es creado por las grandes cantidades de energías síquicas
proyectadas del inconsciente de la persona. Una vez que Hagiel
aparece o es obvio que no va a aparecer, se termina el ritual. Si
Hagiel aparece, se le da las gracias por su manifestación y se le
pide que regrese a su esfera de Venus. Cuando la imagen desaparece,
se disuelve la luz del círculo con la varita mágica y se apagan las
velas y el bombillo verde, encendían todas las luces normales. Luego
se recogen todos los implementos y se guardan. Este ritual deja a la
persona que lo lleva a cabo en un estado de gran euforia y alegría,
y a la vez con un gran sentido de armonía mental. Física. En la
mayor parte de las veces, lo que se pide se logra al poco tiempo de
haberse hecho el ritual.
La
magia Angelical es una de las formas más bellas y efectivas de
contactar a las fuerzas de luz que son los ángeles. Todo tipo de
ritual es natural para el ser humano, cuya vida entera está basada
en actos ritualisticos desde cepillarse los dientes por la mañana
hasta acostarse a dormir por la noche. El ritual del ángel es la
forma más perfecta de establecer contacto con la naturaleza y con la
Fuerza Creadora del universo.
EL
ESPEJO DE AMATISTA
Existe
otro ritual a través del cual se puede saber cuál es el nombre del
Ángel Guardián y conversar con él. Para esto se necesita preparar
espejo de amatista. Este es un cristal redondo, transparente de
alrededor de seis pulgadas de diámetro (unos l5 CMS.) que se puede
conseguir fácilmente en una cristalería. También puede usar el
cristal de un marco de cuadro barato. Este cristal se pinta por uno
de sus lados con pintura color violeta o morada. Cuando este seca la
pintura, se le pega una amatista en cada extremo del cristal formando
una cruz. Las amatistas deben ser colocadas en la parte del cristal
que no está pintada, pero que refleja una superficie violeta.
Una
vez que el espejo ha sido preparado de esta forma, se consagra
colocándolo sobre un paño violeta sin usar. El espejo se cubre del
todo con sal de mar por veinticuatro horas. Esto lo purifica y a la
vez lo consagra en el elemento tierra que es simbolizada por la sal
Cuando se cubre el espejo de sal se dice:
En
Nombre del Creador del Universo y de sus ángeles, te consagro y
purifico en el elemento tierra.
Luego
se le saca la sal y se rocía con agua de los ángeles o con agua
bendita para consagrarlo en el elemento agua. Al rociarlo se dice:
En
Nombre del Creador del Universo y de sus ángeles, te consagro y
purifico en el elemento agua.
Para
consagrarlo en el elemento fuego, se enciende una vela color violeta
y se pasa a través del espejo en forma de cruz, de una amatista a la
otra. Se dice:
En
Nombre del Creador del Universo y de sus ángeles, te consagro y
purifico en el elemento fuego.
Por
último se consagra en el elemento aire pasándolo sobre un
incensario con incienso, mirra y flor de lavándula y se dice:
En
el Nombre del Creador del Universo y de sus ángeles, yo te consagro
y purifico en el elemento aire.
Después
que el espejo ha sido consagrado nadie más que su dueño podrá
tocarlo. Cuando no esté en uso, se guarda en un sitio seguro
envuelto en el paño violeta.
El
espejo de amatista se usa para saber los nombres de los ángeles y
establecer contacto con ellos, especialmente el ángel guardián de
la persona. Se usa el color violeta y las amatistas porque este color
es el rayo más alto que existe en el espectro solar y el que conecta
la corona de la cabeza con las fuerzas de alta jerarquía espiritual.
En el sistema de los chacras representa el séptimo chacra o centro
vital que también está conectado con la corona de la cabeza.
Antes
de usar el espejo, la persona debe haber ayunado por 24 horas,
absteniéndose de relaciones sexuales, licor, tabaco y todo tipo de
drogas. El ayuno es importante porque el estómago no debe estar
lleno durante ningún ritual y la abstención ayuda a concentrar la
atención de antemano en lo que se desea conseguir en el ritual. Las
relaciones sexuales se evitan porque desperdician energías y esto
disminuye el poder de la persona que va a hacer el ritual. La pureza
de mente y de cuerpo son de importancia intrínseca en todo contacto
con los ángeles.
El
ritual se debe llevar a cabo solo en Luna Creciente y nunca en
sábado. La mejor hora para hacerlo es la medianoche. La persona debe
estar vestida de blanco y descalza. El lugar se despoja de
vibraciones negativas rociándolo con agua y sal de mar. Luego se
pasa incienso y mirra con flores de lavándula. Inmediatamente se
hace un circulo invisible alrededor del cuarto con un cuarzo blanco,
el cual se ha limpiado con agua y sal de mar y programado para llevar
a cabo purificaciones de este tipo. El círculo se forma empezando y
terminando en el Este para proteger a la persona de fuerzas
negativas. Al hacer el círculo se dice:
En
Nombre del Creador del Universo y los cuatro grandes Arcángeles,
Rafael, Miguel, Gabriel y Uriel yo sello este círculo en luz y paz.
Después
que el círculo ha sido sellado la persona se sienta en el suelo
sobre una sábana blanca cubierta con pétalos de rosas blancas. Las
luces se apagan de antemano. Sobre la sábana, frente a la persona,
se coloca el paño violeta con el espejo amatista. A su alrededor se
encienden cuatro velas cortas color violeta en forma de cruz. Luego
se dice:
"En
Nombre del Creador del Universo, yo pido a mis ángeles guardianes
que se revelen ante mí en este espejo sagrado de amatista, en el
rayo violeta. Amén".
A
continuación cierre los ojos, relájese y respire profundamente,
inhalando por la nariz contando hasta cuatro, aguantando la
respiración haciendo el mismo conteo y exhalando también en conteo
de cuatro. Esta respiración se conoce como pranayama. Repita lo
anterior seis veces. Inmediatamente después empiece a contar hacia
atrás, del diez al uno. Esto pone a la persona en un leve trance, en
lo que se conoce como estado alfa, cuando es más fácil contactar
las fuerzas del Inconsciente.
Al
llegar al número uno, levántese y diga:
Mi
Ángel de la Guarda, que velas principalmente por mí, revélame tu
nombre y tu rostro divino en nombre de Nuestro Creador.
Coloque
de inmediato la mente en blanco, y espere. Casi al instante va a
llegar a la mente el nombre del ángel. El primer nombre que se
perciba es el nombre del Ángel Guardián. Es importante no analizar
el nombre, sino aceptarlo sin duda alguna.
Tan
pronto se recibe el nombre del ángel, se abren los ojos y se mire al
espejo, visualizando una luz violeta que refulge sobre su superficie.
En el medio de esta luz se forma el rostro o imagen del Ángel
Guardián. Diga a continuación:
Gracias,
ángel mío
Y
mencione su nombre. En estos momentos se pide un mensaje al ángel o
se le pide ayuda en algo que se desea o necesita. Coloque de nuevo su
mente en blanco y recibirá la respuesta del ángel. Esto también se
conoce como la conversación con el Ángel Guardián. De esta manera
se le pueden hacer preguntas al ángel y recibir su respuesta.
Naturalmente no es aconsejable hacer preguntas inapropiadas o que
puedan ser ofensivas a un espíritu de alta jerarquía. La
conversación con ángel Guardián debe ser usada para ayudar la
evolución espiritual de la persona o en acciones materiales sobre
las cuales la persona no tiene control y que se esperan peligros para
ella o sus seres queridos. El contacto no debe pasar de quince
minutos.
Cuando
el ángel ha contestado las preguntas, se le dan las gracias y se
apagan las velas. Antes de recoger el espejo y la sábana, se toma e
cuarzo de nuevo y se hace un nuevo círculo diciendo:
En
Nombre del Creador del Universo y de sus grandes Arcángeles Rafael,
Miguel, Gabriel, Uriel yo desvanezco este círculo en luz y paz. Este
ritual ha terminado.
El
cuarto se recoge y se guarda todo para usarlo en otra ocasión. Los
pétalos se echan a volar por una ventana.
EL
NECTAR DE LEVANAH
La
Luna tiene muchos nombres místicos, los cuales le han sido
adjudicados a través de muchos siglos. El nombre hebreo de la Luna
es Levanah y en el Árbol de la Vida es esta luminaria la que abre el
camino que asciende a las esferas superiores y a las puertas del
cielo. Es por esto que la Luna es considerada de gran importancia en
meditaciones y en la práctica del misticismo. Tal vez debido a su
obvia conexión con el Inconsciente y con altos estados de
conciencia, la Luna siempre ha sido el eje sobre el cual se balancea
el poder de todo ritual mágico.
En
tiempos antiguos los meses estaban basados en las fases lunares y
muchos calendarios, como el chino y el hebreo están basados en los
movimientos de este satélite terrestre. Los judíos ortodoxos
celebran cada Luna Nueva con rituales específicos que incluyen la
lectura del salmo 8l, el cual menciona la importancia de esta fase
lunar. Es importante tener un calendario que indique la hora exacta
de la Luna Nueva en el lugar de residencia de la persona, ya que Dios
escucha toda plegaria que se haga en ese momento. La presencia de
Dios permanece con la persona solo durante cinco minutos después de
entrar la Luna Nueva. En este intervalo se lee el salmo 8l y se hace
la petición a Dios.
La
Luna pasa por todos los signos zodiacales en el curso de un mes,
permaneciendo en cada uno entre dos a dos días y medio. Los
veintiocho días del ciclo lunar se conocen como las mansiones de la
Luna.
El
periodo entre Luna nueva y Luna Llena se conoce como Luna Creciente.
Entre Luna Llena y la próxima Luna Nueva se conoce como Luna
Menguante.
El
efecto de la Luna sobre la tierra es tal que los agricultores
utilizan las diferentes etapas lunares para plantar y recoger
cosechas. Los jardineros profesionales también observan las fases de
la Luna. Todas las religiones y las llamadas culturas primitivas como
las del indio americano, los aborígenes australianos y muchas tribus
africanas observan los aspectos de la Luna.
La
Luna Menguante siempre ha sido considerada maléfica ya que está
perdiendo luz continuamente y es durante esta fase que se llevan a
cabo las practicas de la magia negra o magia de destrucción. La Luna
Creciente, por otra parte, es considerada benéfica porque cada noche
adquiere más luz y crece más en el firmamento. Es durante esta
época que se llevan a cabo rituales de magia blanca o magia
positiva.
En
la magia Angelical, la Luna Nueva y Luna Llena son de gran
importancia. En Luna Nueva y Luna Llena se llevan a cabo meditaciones
y rituales durante los cuales la persona trata de elevarse a planos
superiores que solo son accesibles a través de la esfera de la Luna.
Debido a que la Luna es el planeta que más cerca esta de la tierra
es considerada la puerta hacia esferas superiores y hacia otros
"planos," que en la Cábala y el Árbol de la Vida son
identificados con los demás planetas del sistema solar.
Debido
a su gran influencia sobre los líquidos, la Luna es asociada con el
elemento agua, el cual es regido por el Arcángel Gabriel. Para
establecer contacto con este gran Arcángel y recibir las poderosas
influencias de la esfera lunar, se prepara el Néctar de Levanah, que
como ya les explique con anterioridad es el nombre hebreo de la Luna.
La
base de este elixir mágico se prepara batiendo una clara de huevo
con bastante azúcar y añadiéndole medía taza de crema de leche. A
esta mezcla se le añade medía taza de vino blanco. El líquido
resultante es de exquisito sabor. Se vacía de inmediato en una copa
azul. En el mercado se encuentran copas azules con medías lunas que
son ideales para esta obra.
Luego
de haber vaciado el líquido en la copa, se coloca en el fondo una
piedra de la Luna, que se puede conseguir fácilmente en las tiendas
de la nueva era o donde vendan cuarzos.
La
copa con la piedra de la Luna se coloca cerca de una ventana donde
pueda recibir la influencia lunar y se rodea con cuatro velas cortas
plateadas encendidas en forma de cruz. La copa se cubre con un paño
azul oscuro transparente de nylon o de seda. Si la tela tiene diseños
de lunas o estrellas plateadas es más eficaz aún La copa se deja en
su lugar por una hora. Al termina de este tiempo, se descubre la copa
y la persona se para frente a ella con los brazos extendidos y dice:
"En
Nombre del Creador del Universo, te pido, Oh gran Arcángel Gabriel,
que bendigas este Néctar de Levanah para que rebose con tu divina
luz. Permite que al tomar este elixir sagrado reciba dentro de mí
ser el gran poder de la Luna junto con tu bendición. Y que esta
energía celestial nutra mi cuerpo y mi espíritu y me de la fuerza
para vencer las pruebas y dificultades de la vida. Que así sea."
La
copa se toma entre las dos manos con gran reverencia y se toma
lentamente, sin despegarla en ningún momento de la boca. La piedra
de la Luna no se saca de la copa hasta apurar todo su contenido.
Este
ritual da gran poder a la persona para resolver toda clase de
problemas. Se debe llevar a cabo en Luna nueva y Luna llena
solamente; si se hace continuamente, la persona desarrolla grandes
poderes psíquicos y establece una relación muy poderosa con Gabriel
y su propio ángel guardián.
Antes
de hacer este ritual, la persona debe asearse y vestirse con ropas
limpias, blancas o azules. El ritual se hace de noche y la persona
debe estar descalza y no haber comido nada por lo menos tres horas
antes de llevarlo a cabo. Las mujeres que deseen llevar a cabo este
ritual o cualquier tipo de magia angelical pueden estar pasando por
el ciclo menstrual. Esta es una importante regla que siempre se debe
tomar en cuenta.
Este
es el ritual más hermoso y poderoso que existe en la magia
Angelical. Para llevarlo a cabo es necesario abstenerse de comer
carnes, de tener relaciones sexuales o de tomar licor o usar ningún
tipo de drogas, incluyendo medicamentos, por tres días. Veinticuatro
horas antes del ritual la persona debe comenzar un ayuno durante el
cual solo debe tomar líquidos, que no incluyen café, té o licor
alguno. El ritual solo se hace en Luna Creciente, pero no en día
sábado.
Una
hora antes del ritual la persona se baña y se viste con una túnica
blanca. Como siempre, debe estar descalza porque ante Dios y sus
ángeles los pies deben estar descubiertos.
El
cuarto donde se va a llevar a cabo el ritual se rocía de antemano
con agua y sal de mar y luego se pasa incienso y mirra por todo el
ámbito.
Se
coloca una vela blanca en los cuatro puntos cardinales de la
habitación y se pide la bendición y protección de Dios y sus
ángeles. Para este ritual no es necesario proteger el lugar con un
círculo mágico.
La
persona se sienta en una silla de espaldar recto frente al Este de la
habitación, los pies uno al lado de otro. Entre las manos debe tener
un cuarzo blanco de dos a tres pulgadas de ancho, transparente y de
punta fina. El cuarzo debe ser purificado de antemano poniéndolo en
agua con sal de mar por 24 horas, luego enjuagándolo y colocándolo
al sol para re-energizarlo.
Para
programarlo se coloca sobre el entrecejo y se le dice mentalmente que
atraiga hacia su dueño paz, amor, protección y energía positiva y
que actué como una conexión continua con el Ángel Guardián. El
cuarzo debe tomarse entre las dos manos, con la punta hacia arriba.
En
estos momentos la persona cierra los ojos, se relaja y comienza una
serie de seis pranayamas o respiraciones profundas. Mientras hace las
respiraciones, visualice un gran rayo de luz que baja del infinito
hasta el cuarzo, el cual multiplica esta rabdomancia y la dirige
hacia la persona. Esta se ve de inmediato envuelta en una luz
deslumbrante.
Tan
pronto la persona se ve rodeada de esta luz, comienza a pronunciar la
letra D mentalmente con gran rapidez. Continúa repitiendo esta letra
por varios minutos. Según repite la letra va a sentir que se despega
poco a poco de su cuerpo como si estuviera flotando en el medio de la
luz deslumbrante que la rodea.
Mientras
repite la letra D, va a notar que frente a ella ha aparecido una
escalera resplandeciente de anchos peldaños dorados que se eleva
hacia el infinito y se pierde entre las estrellas. En estos momentos,
deja de pronunciar la letra y comienza ascender por la escalera.
Mientras asciende, comienza a respirar hondamente y a contar del
veinte hacia atrás: veinte, diecinueve, dieciocho, lentamente. La
respiración profunda debe acompañar al conteo. Por ejemplo,
respirar hondo y contar mentalmente, veinte; respirar de nuevo y
contar, diecinueve; respirar de nuevo y contar, dieciocho...y así
continuar, hasta llegar al uno. Esto eleva a la persona al estado
alfa y a planos superiores de conciencia.
Mientras
cuenta la persona continúa ascendiendo por esta escalera espiritual.
Va a notar cómo se va elevando sobre la habitación, luego sobre la
casa y los edificios de la ciudad. Según asciende por la escalera,
va dejando atrás la ciudad, el país, y por fin la tierra. A cada
lado de esta escalera luminosa esta el espacio sideral alfombrado de
miles de estrellas.
Mientras
asciende, continúa inhalando y exhalando y contando lentamente.
De
pronto, frente a ella, está el orbe de la Luna, envuelta en un halo
de luz plateada. Es fácil observar los cráteres y valles lunares
mientras asciende por esta escalera dorada. La persona continúa
ascendiendo y de pronto, al llegar al término de su conteo, ve como
la escalera desemboca en un fulgor resplandeciente. Entra lentamente
en esta luz refulgente y se encuentra frente a un gran portal dorado.
Esta es la puerta del cielo. Mentalmente, la persona pronuncia con
gran reverencia el nombre de su Ángel Guardián. De inmediato, el
portal se abre y la persona puede percibir en su centro la figura
luminosa de su Ángel Guardián. El ángel resplandece con una luz
enceguecedora. Sus grandes alas son más blancas que la nieve y su
rostro, lleno de ternura, es de una belleza indescriptible. Su
técnica está hecha de rayos de sol y su corona está formada de
miles de estrellas. La persona se siente estremecida de emoción ante
esta visión celestial. El ángel abre sus brazos y la persona entra
en ellos. Poco a poco su ser se funde con el del ángel. Su pecho, su
garganta, su frente, y por fin todo su yo es fundido en la luz del
ángel. En estos momentos, la persona ha alcanzado la unión total
con su Ángel Guardián. Miles de destellos dorados surgen de sus
auras unidas y estos destellos forman un sol deslumbrante que explota
como una supernova en medio; de las estrellas. La persona siente la
esencia Y energía del ángel vibrar en cada átomo de su ser. En
estos momentos, pronuncia la Plegaria del Ángel Solar, que es el
Ángel Guardián de cada persona:
Ángel
bien amado, luz de mi existencia es por ti que vivo, es por tu
clemencia, del amor de Dios, de su providencia recibo la gloria de
esta, tu presencia, en este momento de divina audiencia retira de mi
todas mis dolencias; y cuando te vayas y sienta tu ausencia se quede
conmigo, algo de tu esencia ángel bien amado, luz de mi existencia.
El
ángel se va retirando poco a poco, su rostro divino lleno de un amor
trascendental. Pero en lo más profundo de su ser. La persona siente
que aún está con ella. Los portales celestiales se cierran
lentamente. Y todo es de pronto un foco de luz inmensa. De nuevo
frente a la escalera, la persona empieza a ascender por ella. Esta
vez ve como se pierde en el infinito hacia la Tierra, que se
vislumbra en el fondo del espacio como un orbe azul que da vueltas
continuamente. Mientras desciende cuenta de manera lenta, esta vez
del uno al veinte. Muy pronto se encuentra de nuevo en su entorno
familiar. Siente de nuevo el peso de su cuerpo sobre la silla. Abre
los ojos y da gracias a Dios y su Ángel Guardián por la gran
bendición y gracia que acaba de recibir. El cuarto se recoge, las
velas se apagan y no se vuelven a usar. El cuarzo se guarda para
usarlo en otra ocasión.
Este
ritual es de gran poder y es tal vez el más importante que una
persona pueda hacer en su vida. Da gran paz, sentido de balance y
fortaleza ante la vida, y sobre todo establece una unión total y
permanente con el Ángel Guardián.

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